Agencias ocultas en el alto del Buey
Esta obra, presentada en el Centro Cultural de Cali, fue el resultado de una investigación transdisciplinar que cuestiona las bases del pensamiento moderno y el Antropoceno. Frente a la visión dualista y explotadora que reduce la naturaleza a un objeto calculable, este proyecto propone el arte como una vía epistemológica válida para subvertir ese paradigma. Para ello, se inspira en el chamanismo, entendido no como un ritual arcaico, sino como una práctica política y cognitiva de traducción entre especies. Al igual que el chamán que interpreta la intencionalidad de los ríos y las montañas, la obra busca otorgar agencia a los no-humanos, utilizando herramientas científicas —como sensores y bases de datos— no para dominar, sino para traducir y amplificar la voz de los ecosistemas, promoviendo así una escucha interespecie.
El trabajo de campo en el nacimiento del río Cali, en el Alto del Buey, integró la captura de datos ambientales, registros de radioastronomía y paisajes sonoros. Estos elementos se procesaron con SuperCollider y se articularon en una performance de Live Coding acompañada de una instalación con cuencos vibrantes, que funcionaron como artefactos chamánicos contemporáneos. A través de esta mediación tecnológico-estética, la obra materializó una reflexión profunda, invitando al público a un cambio de paradigma en la relación ser humano-naturaleza. Al hacer visible y audible la agencia de lo no-humanos, la instalación no solo señalaba una crisis ecológica, sino que recuperaba, desde el arte, un modo de conocimiento ancestral donde el origen del río se revela nuevamente como un espacio de conexión y poder espiritual.